febrero 3, 2016

Carta de Presentación

IMG_1933Cuando era niña, iba cada fin de semana al pueblo de mi madre en Soria.

Allí había, y hay, una fuente de dos caños. Donde cada día alguien bajaba a coger agua. O los niños revoloteabamos alrededor de ella jugando con el hielo en invierno y con el agua en verano.

Las abuelas nos contaban las historias de cuando no había agua en los grifos, y como aquellos caños servian de reunión para hablar y preocuparse por la gente, por sus quehaceres e historias.

Hoy vivimos en ciudades donde las fuentes no funcionan o ya no tienen sentido por que compramos agua enjaulada en botellas de plastico.

Hoy es el día del agua, ese día tan importante para nosotros por que sin ella morimos todos.

Pero hoy es un día triste, por que al agua y por tanto a nosotros no la tratamos como merecemos.

El agua se enjaula en las canalizaciones muriendo al ser estancada durante periodos constantes, en tuberias de plomo y cobre, que la matan a ella y nos intoxica sin saberlo a nosotros. Las granjas, los pesticidas, los antibióticos todos caen en ella y se quedan, sin que lo vean nuestros ojos pero si lo noten nuestras celulas, tristes por que sin el agua no puedn vivir, pero viven con una agua intoxicada y muerta.

Aquellos que lo saben consumen agua en botella, que igual aunque salga del manantial mas puro de la tierra, al encerrarla la mata y la intoxica con BPA y antimonio, que se queda en el cuerpo haciendo estragos en nuestras células.

Y ya no hay fuentes a donde ir a por agua, y los mares estan infectos de plagas de plastico de nuestra agua enjaulada en botellas.

Y así en ese ciclo vital del agua la matamos y nos envenenamos, consumimos, desechamos e intoxicamos nuestra agua y nuestra tierra.

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Y hoy por eso reivindicamos esas fuentes en las que cada día llenabamos nuestra agua pura, recien bajada de la montaña, purificada con tierra y arena. En la que nos reuniamos con nuestros amigos, vecinos y colegas para relacionarnos y llevarnos agua pura a casa. Con la que cuidar nuestros cuerpos y reverenciar a la madre naturaleza. En esas fuentes ya viejas.

Y con ello empezamos esta campaña para llevar agua purificada a barrios, comunidades y escuelas; y entorno a ellas aprender a cuidarnos, a cuidar a nuestra madre tierra y a volver a las fuentes a relacionarnos con gente buena. Y dejar de enjaular el agua en botellas de plástico de usar y tirar, que acaban en el mar e intoxican nuestra tierra.

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Si quieres saber más de la campaña, como colaborar con ella o como poner una fuente en tu casa, en tu comunidad o escuela. Así como disfrutar de las actividades alrededor de ellas. Contactanos y nos pondremos enseguida a generar realidades nuevas.